¡Tejiendo memoria!

Miradas críticas desde América Latina al Humboldt Forum

 

Entrevista de Valeria Lotz

En el Humboldt Forum está expuesta la colección del Museo Etnográfico de Berlín, que cuenta con más de 120.000 piezas de las Américas. Tal colección incluye también la Mallqui de Chuquitanta. Por lo tanto, resulta importante indagar más sobre el tema de la restitución y la autodeterminación con las protagonistas centrales que exigen la descolonización de los museos y colecciones europeas. Con la artista peruana Daniela Zambrano Almidón hemos hablado tanto sobre la problemática del Humboldt Forum, como sobre su trabajo político y la construcción de una memoria colectiva.

La Mallqui de Chuquitanta es un fardo funerario prehispánico con 1000 años de antigüedad, conformado por dos cuerpos humanos, la de un adulto y un niño, extraída del Perú hace 150 años
La Mallqui de Chuquitanta es un fardo funerario prehispánico con 1000 años de antigüedad, conformado por dos cuerpos humanos, la de un adulto y un niño, extraída del Perú hace 150 años. @Daniela Zambrano Almidón

¿Por qué resulta ser tan problemática la exposición del Humboldt Forum? 

En general, las estructuras o las lógicas por las cuales los museos europeos se manejan, resultan ser problemáticas. Sobre todo porque los museos están concebidos desde una acumulación de capital transatlántico, mejor dicho, una acumulación de capital colonial. Por ejemplo, el Humboldt Forum, que tiene una historia de más de 200 años, está siendo construido bajo lógicas coloniales o bajo lógicas que fueron hechas para legitimar la identidad del imperio prusiano.  Es decir, no hay una reflexión sobre la historia alemana y sobre lo problemático que es afirmar una identidad basándose en la supresión, en este caso a la opresión, de otros pueblos o naciones. En el Humboldt Forum, al construirse una figura o un museo de tal envergadura hoy en día, resulta ser no solo problemático, sino también vergonzoso. No solamente para Alemania o para Berlín, sino para la humanidad, porque quiere decir que todos los procesos por los que han pasado no han sido superados y no ha habido una reflexión. 

 

¿De qué manera podemos entender la función del museo?

El museo, en realidad, debería tener un papel de mediación. Es muy interesante el nombre de “Forum” pero “Humboldt” creo que no va. Al parecer, hay que reunirse por el nombre de un científico alemán dado que está todo basado en Alexander Humboldt, mejor dicho, los hermanos Humboldt. Ya no podemos seguir romantizando figuras masculinas o figuras de hombres blancos. No hay que quedarnos solamente en lo romántico. Más bien, hay que ir más allá y realmente hacer una apuesta por la interculturalidad. Más aún, en una capital como Berlín. 

 

 

Retrato de Daniela Zambrano Almidón. @Gabriela Maldonado
Retrato de Daniela Zambrano Almidón. @Gabriela Maldonado

¿Existen otras problemáticas? 

Además, estaba investigando cada vez más la manera en cómo se están formulando los discursos dentro del museo. En efecto, las comunidades indígenas están siendo reducidas a ser vistas como las que viven bien con la naturaleza, pero no se contempla el problema del indígena hoy en día. No hay una crítica en el fondo. Si es un “Forum” los expertos que estén dentro de ese espacio, deberían ser de otros lugares de origen para que el contenido, las críticas y las reflexiones, no solamente sean de acuerdo a lo que impone el norte global.

 

 

¿Qué significa la exposición del Humboldt Forum para ti? ¿Tienes alguna conexión personal?

La momia que pretenden exponer en el Humboldt Forum es una momia de la costa peruana.

Esta momia está siendo expuesta, uno porque es muy bonita, tiene un envoltorio que fue muy simpático, tiene muchos colores, pero también porque les conforma hablar sobre sacrificios humanos en el antiguo Perú. Cabe añadir que esa persona ha sido enterrada en Chuquitanta, lo que hoy en día es San Martín de Porres. Me acuerdo de que cuando me enteré de eso, empecé a investigar dónde se encontraba Chuquitanta y vi que era en la rivera del Río Chillón. Yo soy del distrito de Comas, por lo tanto, compartimos el mismo valle del Río Chillón. Entonces cuando me enteré de que la Mallqui venía de ahí, recordé que mi abuelito también está enterrado en un cementerio podríamos decir contemporáneo en la rivera del Río Chillón, en el distrito aledaño a San Martín de Porres. Para mí esto tuvo una fuerte emoción, pues mi abuelito, tanto como mi abuela me enseñaron las tradiciones culturales de sus lugares de origen, aquellas que se originan desde la época de la Mallqui. Cuando enterramos a mi abuelito en Lima, le pusimos cosas para que se lleve al otro mundo, un poco de comida, incluso, le pusimos su mejor ropa. 

 

¿Entonces, qué significaba la exposición de la Mallqui para ti? 

Justo era dentro de un seminario con una curadora cuando me indigné y dije: “No puede ser que vayan a exponer a alguien que estaba en un cementerio, que estaba enterrado. Es una persona, ese pudo haber sido mi abuelo porque mi abuelo también está enterrado en el bajo del Río Chillón”. La curadora se asustó un poco porque no tenía conciencia de eso y yo estaba muy molesta porque era como que estuvieran abriendo a mi abuelo en su cajón y estuvieran viendo qué le hemos puesto cuando lo habíamos velado. A mi abuelo lo hemos enterrado con el mismo entendimiento como la Momia de Chuquitanta. También le pusimos cosas como la momia de Chuquitanta. Obviamente, la Momia de Chuquitanta es más elaborada, más tradicional, pero tiene maíz, tiene lanas, tiene el mismo entendimiento de que cuando tú te vas al otro mundo tienes que tener diferentes cosas para poder seguir haciendo tu trabajo. De ahí empecé a investigar más sobre la colección por lo cual pude entenderme más. Por lo tanto, esta información debería ser abierta, sobre todo, a las personas de origen indígena, porque es una forma de recuperar tu memoria. 

 

¿Qué rol tiene tu abuelito en este contexto? 

Mi abuelito es alguien que me ha acompañado durante todo este trabajo de investigación. Es gracias a mi abuelito que puedo entender mejor a la Mallqui de Chuquitanta y a ese mundo del que hemos vivido separados. Porque hemos vivido en el mismo país, pero vivimos totalmente alejados y lo bonito es que empiezas a entender, no solamente a ti, sino también a tu vecino, empiezas a entender a tu mamá, empiezas a entender, no solamente a tu familia sino a la comunidad, a la sociedad misma y todos esos estereotipos y prejuicios que tú has tenido se van yendo. Ese es el proceso de descolonización para mí o de sanación, porque necesitamos sanar, necesitamos amarnos otra vez, amarnos a sí mismos, amar de dónde viene, amar nuestras raíces, sin generar odio hacia al otro. Por lo tanto, hay que tener la oportunidad de poder reconstruir nuestra historia, sobre todo de poder reconstruir nuestra dignidad, de que nuestros ancestros tengan respeto, nuestros ancestros y las personas de hoy en día.

 

Germán Salas, miembro de la Asociación Kapaq Sumaq Ayllu, Chuquitanta. Lima Perú.  VA 28462A Chuquitanta. La restitución de la dignidad. Proyecto documental experimental Lima- Berlín, por Daniela Zambrano Almidón.
Germán Salas, miembro de la Asociación Kapaq Sumaq Ayllu, Chuquitanta. Lima Perú. VA 28462A Chuquitanta. La restitución de la dignidad. Proyecto documental experimental Lima- Berlín, por Daniela Zambrano Almidón.
Germán Salas, Celia María Guildo, Cirilo Julian Flores . miembros de la Asociación Kapaq Sumaq Ayllu, Chuquitanta. Lima Perú.  VA 28462A Chuquitanta. La restitución de la dignidad. Proyecto documental experimental Lima- Berlín, por Daniela Zambrano Almidó
Germán Salas, Celia María Guildo, Cirilo Julian Flores . miembros de la Asociación Kapaq Sumaq Ayllu, Chuquitanta. Lima Perú. VA 28462A Chuquitanta. La restitución de la dignidad. Proyecto documental experimental Lima- Berlín, por Daniela Zambrano Almidó

¿Cómo podríamos imaginarnos un proceso de reconstrucción colectiva de nuestra historia y memoria?

Primero, hay que trabajar paralelamente y apoyar iniciativas que ya están haciendo tal trabajo. También tenemos que pensar en las personas que no tienen la misma formación académica, porque no todo el mundo debe tenerla. Lo que se necesita es tener acceso a la información, por lo cual hay que democratizar dicha información. Se deben ver formas con las cuales se puedan mediar esa información. Por ejemplo, desde un audiovisual, desde el arte, desde infografías, desde diferentes plataformas, workshops, para que las comunidades o para que las personas, sean de la diáspora o de Perú o América Latina, puedan acceder a esa información y con esa información poder activarse. Lamentablemente, la prensa reproduce información que no ayuda al desarrollo humano, solamente ayuda al sensacionalismo. En suma, estos temas son muy delicados y deben ser desarrollados con mucha responsabilidad, pero también con mucho afecto. Sin afecto no hay nada, sin afecto termina desembocándose en odio. Tiene que ser con afecto porque no podemos dejar de lado nuestra parte humana. Somos humanos, sentimos. Un adjetivo mal puesto genera resentimiento, rencor o genera odio y no estamos siendo conscientes de eso. Seguimos reproduciendo esas formas de dominación. Por eso, tiene que haber afecto, consenso y consulta. 

 

¿Cómo se caracteriza tu trabajo político y artístico en este contexto? 

De hecho, hice un proyecto que se llamaba “Hijos de la Patria Pacha”. Hijos porque cada vez me iba involucrando más al quechua. Mi mamá es quechua hablante pero no me transmitió la lengua. Yo empecé a reconectar con el quechua a partir de mis viajes, a partir de mis amigas, de mis amigos y empecé cada vez más a encontrar mi propio lenguaje. Cada vez me iba conociendo más, a mí y a mi familia. Entonces se caracteriza mucho por una búsqueda de sanación, pero también una búsqueda por generar un tejido que una, que no solamente quede en mí, sino que también pueda extenderse. Como te decía, nosotras que estamos acá en Europa, tenemos una oportunidad muy grande de retribuir y que no se muera todo allí. La tierra y nuestros hermanos nos necesitan. Creo que de esa manera corresponde mi trabajo político y mi trabajo artístico. Yo no diferencio, el arte es el medio y la forma como yo comunico esos mensajes. Tal mensaje que viene de mí, pero también que viene a través de personas que he ido conociendo y de mi contacto con la tierra. Entonces la comunidad y la tierra son algo que te mueven el corazón y que te sigue abrazando. Todos somos uno. Tampoco me gusta mucho la idea de activista porque la activista se queda solo en su figura. Yo creo que mi trabajo político y artístico se caracteriza mucho por la Co-Colaboración y la Retribución.

 

 

Daniela Zambrano Almidón es investigadora y artista interdisciplinaria quechua, con experiencia en proyectos artísticos e investigaciones sobre las culturas andino-amazónica en el Perú, migración, interculturalidad y la cultura memorial. Bachiller en Artes Plásticas y Visuales, con especialización en Escultura y Artes Interdisciplinarias por la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, actualmente tiene una maestría en Arte en Contexto en la Universidad de las Artes de Berlín.

 

Valeria Lotz es redactora de matices.